martes, 23 de febrero de 2016

DE MADRID AL CIELO


"Cada cuadro guarda misteriosamente toda una vida, una vida con muchos sufrimientos, dudas, horas de entusiasmo y de luz. ¿Hacia dónde va esta vida? ¿Hacia dónde busca el alma del artista, si también se entregó en la creación? ¿Qué anuncia?"

kandisky, De lo espiritual en el arte.





Una rápida escapada a Madrid. Apenas veinticuatro horas, el tiempo necesario para visitar dos exposiciones: Kandisky. Una retrospectiva, en el palacio de Cibeles y Realistas de Madrid, en el Thyssen. 

Llego tarde a la pintura, como a tantas cosas. A cambio, mi mirada no está contaminada por juicios previos. A veces la formación nos quita esa inocencia virginal con la que nos enfrentamos por primera vez a la belleza y nos cubre de una rígida pátina que ensombrece nuestros juicios. Recuerdo la primera vez que me emocioné ante un lenguaje diferente a la palabra: París y su Venus de Milo. Yo entraba por uno de los pasillos de el Louvre y al fondo, entre nubes de flases la vi, mi cuerpo se estremeció, estrenaba esa sensación que a veces nos provoca el arte. Me quedé ahí, rodeada de gente, contemplando en silencio el misterio.

Después llegó la fascinación por otros códigos a veces difíciles de comprender sin ayuda. Aún me veo en el Reina Sofía, inmóvil ante un cuadro de Mark Rothkouna enorme mancha negra llenaba el lienzo; ningún cartel lo acompañaba; por un momento dudé si aquello formaba parte o no de la exposición. Me reí mucho después imaginando una cámara oculta.

Esta vez tocaba Kandisky. De los espiritualistas rusos, me había acercado ya a Chagall, por el que siento auténtica devoción. Fue fácil conectar con él: se acerca a mi forma de entender el mundo; el pintor poeta. Pero Kandisky era ya un reto superior.  Pionero del arte abstracto, precursor de la espiritualidad en el arte, teórico del lenguaje del color y de las figuras geométricas y sus relaciones. Mi concepto de arte figurativo se resquebraja ante tantas formas geométricas. Pero los colores me seducen, se van instalando en mi retina y empiezan a provocar ese efecto más profundo del que él hablaba que causa una vibración del alma. Kandisky sigue resonando en mí ahora que vuelvo a estar lejos de Madrid. 




jueves, 18 de febrero de 2016

"ESTO ES UN HOMBRE"

Para Almudena, la verdadera artífice de esta historia

"Pregúntense si es un hombre
El que trabaja en el lodo
El que no conoce la paz
El que lucha por medio pan
El que muere por un sí o un no
Pregúntense si es una mujer
La que no tiene cabello ni nombre
Ni fuerza para recordarlo
Y sí la mirada vacía y el regazo frío"

Primo Levi


Guernica, Picasso


Mariano:
Te escribo estas letras...


Así empezábamos cada tarde de domingo aquella carta al tío Mariano, del que yo nada sabía entonces, salvo que vivía en Francia. Mi cometido era trascribir fielmente las palabras del abuelo, aunque a veces me permitía ciertas licencias que, estaba segura, mi abuelo habría perdonado de haber sabido leer. 

Mariano:
Te escribo estas letras...

Ella copiaba al dictado las palabras de mi hermano en aquellas cartas que, religiosamente, yo recibía cada semana. Al principio era la ilusión de recibir carta de España, luego llegó lo de su letra. Con el paso de los años la letra de la niña fue convirtiéndose en el único horizonte que despertaba mi interés, tal vez porque yo nunca tuve hijos. Aún sonrío cuando reviso los trazos de las primeras cartas, redondeados y grandes. Pensé que siempre conservaría esa impecable caligrafía de entonces, pero me equivoqué: hoy apenas si puedo descifrar las notas que, al terminar la visita semanal, encierra cuidadosamente en esa libreta que la acompaña a todas partes.

Mariano:
Te escribo estas letras...

Le llevó años descubrir la trascendencia que aquel hombre tendría en su vida. Cuando al fin supo quién había sido el amable tío Mariano de las cartas dominicales, lo miró como se mira a un completo desconocido. No podía ser aquel de la fotografía que su madre custodiaba como un auténtico tesoro de familia. Aquel que en sus cartas hablaba indefectiblemente del tiempo y de la salud de sus huesos no podía ser el mismo que aparece en la portada de este libro que lleva gestándose tanto tiempo como quizá su propia memoria.



D.Mariano:
Le escribo estas letras...

Muchas veces he intentado comenzar esta carta. Solo acierto a decirle que el azar entrecruza caminos destinados a no encontrarse nunca. Los nuestros se encontraron indebidamente hace cinco años. Una conocida común nos presentó una tarde de agosto en aquel pisito parisino que quizás usted como yo no haya conseguido olvidar.  Al principio no lo reconocí, pero mi olfato de perro viejo me alertó enseguida de su miedo. No mediamos palabra durante la cena, ni siquiera me molesté en mirarle a la cara. En esto los años no me han hecho mejor. Quizá soy ya demasiado viejo para falsos arrepentimientos. Al final de la velada, pese a mis intentos por escabullirme de las despedidas formales, no pude evitar estrecharle fríamente la mano, solo entonces lo vi: A-15510, la prueba fehaciente de su paso por Dachau; el mismo número que Almudena me mostró tatuado en su blanquísima piel al acompañarme hasta la puerta con una mueca contenida en los labios.




miércoles, 17 de febrero de 2016

FENG SHUI DE ANDAR POR CASA


"Quítate las sandalias de los pies, porque el lugar que pisas es tierra sagrada"

EX 3, 5



1. Si el número de miembros de la familia se reduce, es la oportunidad que te brinda el universo de construir tu hogar en otro espacio.

2. Elige una vivienda más pequeña que la anterior, te obligará a deshacerte de todo aquello que no es imprescindible. Esta actitud de desapego se convertirá en una constante en tu vida.

3. Tardarás días, tal vez semanas, pero busca el emplazamiento adecuado para cada una de tus pertenencias. Por años que lleven junto a ti, parecerán auténticos extraños en este nuevo entorno. No tengas prisa, este proceso lleva tiempo.

4. Familiarízate poco a poco con todo lo que te rodea: escucha con atención los ruidos que se te figuran nuevos, especialmente de noche, te acompañarán a partir de ahora en tus momentos de silencio.

5. Busca que tu casa sea expresión de la luz. Para ello elige colores claros para las paredes y tonos alegres en la decoración: irradiarán también tu interior. 

6. Crea rituales sencillos con la familia: la rutina del saludo y la despedida, la rutina del agradecimiento al finalizar el día, la rutina del tiempo para el encuentro.

7. Respeta el espacio de los demás y escoge también tu propio espacio para la lectura, la reflexión o simplemente para permanecer en silencio.

8. Realiza las tareas domésticas como una alegre contribución al orden de tu propio universo.

9. Muestra una actitud acogedora pero deja la puerta abierta para aquel que desee marcharse.

10. Sé feliz en tu nuevo hogar el tiempo que estés destinado a ocuparlo. 

"Todo lo demás se dará por añadidura"



lunes, 1 de febrero de 2016

RENDICIÓN DE CUENTAS

"Arreglemos las cuentas
ahora que los saldos personales
están en bancarrota"

Kati Parra




Museo Thyssen

Veintitrés días sin escribir
y otros tantos sin leer
lo que un buen diagnóstico tildaría
de paciente literalmente en coma
o tal vez en punto
con suerte
suspensivo.

Otra mudanza a las espaldas 
y a lo peor
a estas alturas
puede que no la última.

Treinta libros huérfanos de madre
-nunca fui buena con los números-
unas llaves que me interrogan
tres ojos me aseguran que de buey
y unas paredes blancas 
blancas como los hospitales
-repite mi madre-

Dicen que con esta llega el fin
de la casa lóbrega y oscura
del tiempo de silencio
de los cien años de soledad.

El balance
positivo, sin más
acaso
una primavera con una esquina rota
un poco de amor y de sombra
ciertas espadas como labios
y, a veces, el desorden de tu nombre
y poco más

Nada que no sea rescatable
en estos tiempos 
donde los rescates son solo para los bancos

Nada que, a fin de cuentas,
no pueda devolverme viva
la esperanza
un día más.