domingo, 30 de agosto de 2015

VERANOS


(...) Las cosas
que siempre son más bellas
cuando están a punto de acabar"

Andrea Cote Botero



Joaquín Sorolla

La playa es el campo de estudio idóneo para sociólogos advenedizos. Un buen lugar donde empezar las primeras prácticas. Nada hay más enriquecedor que un buen paseo por la orilla del mar para percatarse de lo variopintos que somos los humanos, máxime cuando vivimos en pareja. 

Mi teoría, no sé si confirmada por algún sociólogo, es que la mayoría de las parejas se parecen mucho y las que no, acaban por parecerse. Véase la pareja que se toma un aperitivo a la orilla del mar: allí están los dos cuerpos orondos  bebiendo cerveza y engullendo patatas y panchitos. Los mismos que, a la vuelta de tu paseo una hora después, están dando cuenta de un buen bocata de jamón. Se les ve felices en esa compenetración, en ese abandono desenfrenado a los placeres de la carne, aunque en este caso sea de cerdo. 

Pero no hay que olvidar que mientras tú das ese paseo diario con la loable intención de tomar muestras de campo para tu estudio, otra pareja, equipada con un moderno conjunto de "runing" con tonos fosforitos adecuadamente combinados, luce idénticos cuerpos trabajados en perfecta simbiosis. Tan bellos y naturales en su carrera que no puedes evitar volver la vista con descaro y envidia mal disimulados.  

Pero los calores del verano y, especialmente, los largos e intensos días de convivencia traen a la playa a otra especie típica de este hábitat:  la pareja a la que le falta playa para salir huyendo uno de otro y que, sin embargo, por no romper la rutina, sale a dar su paseo mañanero. Sus caras adustas y congeladas pese a los cuarenta grados de rigor, su silencio mal disimulado detrás de las miradas contemplativas, sus pasos desacompasados, sus insultos desproporcionados a las piedras del camino... Nada, ni la flamante casa recién comprada, ni las cervezas en el chiringuito con amigos, ni la promesa de lucir sus cuerpos bronceados en septiembre puede resarcirlos de ese idéntico amargor que han ido acumulando en sucesivas capas de convivencia intensiva verano tras verano.

Y, el último caso constatado, por no ser más prolijos, es la pareja de la adolescencia con la que, veinte años después, te tropiezas en la playa y en la que solo reconoces una voz que parece que se cambió de cuerpo. Ella, tan alta y delgada; él tan bajito y regordete, "el tonelete" lo llamaban los amigos; y, como un efectista truco de magia, los años los han ido asemejando de una forma tan milagrosa que casi parecen hermanos: las mismas barrigas redondas, idénticos sombreros chinescos,  armónicas voces cantarinas...

En fin, dejo aquí mi estudio de campo a la espera de otros veranos que traigan a nuestras playas especímenes acaso más extraños que nos devuelvan generosamente la ilusión de que los únicos normales en este batiburrillo veraniego somos nosotros.  


sábado, 29 de agosto de 2015

HILOS CONDUCTORES


"Ahora ya sé que pasé por tu vida
como pasan los ríos debajo de los puentes (...)
con la trivialidad desdibujada
de las pequeñas cosas que parecen eternas.

Es difícil saber
que la belleza abrupta del vivir cotidiano
tan desinteresada de sí misma
nacida sin clamor ni pretensiones
es en esencia tan mágica y rotunda
que resulta imposible de imitar a propósito" 

Raquel Lanseros


Monasterio Santa Ana, Jumilla


Me dueles como una herida sin anestesia. Como la última pieza perdida de un puzle interminable. Como el temblor que produce el vacío de las cosas que creímos eternas. 

Te llevas el recuerdo compartido de lo que ya no existe. Las certezas que me asisten solo porque en ti las creo. La casa a la que siempre supe que podría volver. El mapa del tesoro que buscamos juntos durante tantos años.  

Me quedo con tus gestos cotidianos que convertían en rito nuestros encuentros: tu forma de mover el café, tus sandalias en invierno, tus silencios cómplices.  Me quedo con lo mejor de mi misma, que siempre estará en deuda contigo. Con el misterio de tu ser irreemplazable. 

No puedo ocultar que me niego a perder. Que aún no he aprendido a aceptar el orden cambiable de las cosas. Que me asusta sentir que somos prescindibles. Y que ya no me sirve la promesa del recuerdo. 

Hace mucho descubrí la conveniencia de colgar, cuando así se siente, el cartel de cerrado, hasta que el cuerpo se acostumbre al dolor de los hilos que a veces tensa la distancia, como el gemido de las jarcias mientras se extienden las velas que anuncian otras tierras. 

Buen viaje, Antonio. 




miércoles, 26 de agosto de 2015

ANUNCIOS CLASIFICADOS





Se regala caracola en perfecto estado. Especialmente indicada para espíritus propensos a la nostalgia. Requiere, una vez por semana, recitarle poemas que hablen del mar. 

Se busca familia de acogida para flotador de patito abandonado junto a sombrilla oxidada y vencida por el viento. Testigos oculares los salvaron horas antes de la llegada de los servicios de limpieza. 


Se donan botellas con mensaje que sortearon islas, escollos y tormentas hasta aparecer varadas cubriendo de esperanza el final de aquel verano. 


Se vende caja de Pandora en perfecto uso para los calores tórridos de ciudad. 


Se ofrece sirena dispuesta a regalar sus cantos durante interminables noches de amor. Se garantiza el recato de una brillante cola oculta a las miradas lascivas de los insensatos Ulises. 


Se entrega niño equipado con cubo, playa y sueños de infancia. Absténganse de preguntar adultos que no sigan soñando con el mar. 


Se ofrece piedra de cantos rodados por la constancia de las mareas. Está especialmente indicada para limar las asperezas invernales. 


Se busca amor de verano que no fue capaz de soportar un viento traicionero de final de agosto. Se recompensará con un trocito de corazón adolescente  a quien lo encuentre, no importan los años transcurridos. 



viernes, 21 de agosto de 2015

SEPARACIONES AMISTOSAS



"Tú me has traído esto,
cuando te lo lleves
hazlo lenta y suavemente
hazlo como si estuviera muriéndome en sueños
en 
lugar de 
en vida"

Charles Bukowski



Llevaba meses anunciando con quejidos y ruidos misteriosos lo que estaba por suceder. Una mañana, el sonido fue mas fuerte de lo habitual, como si las entrañas de la tierra se desperezaran y, muy lentamente, echó a andar. Al principio parecía un gato mareado tambaleándose a uno y otro lado. Pero cuando empezó a coger soltura, todo el barrio, asombrado al verla pasar a tal velocidad, exclamaba maravillado: mirad, por ahí va la mitad de la casa de nuestros vecinos, se fue siguiendo el rastro de su dueño. Y todos miraban al cielo en actitud de súplica a la espera de no ser los siguientes. 


miércoles, 19 de agosto de 2015

"THE GAME"


"Porque ninguna patria
es ni será jamás la tuya,
porque en ningún país
puede arraigar tu corazón deshabitado" 

Ángel González





Éramos más del número pactado. Siempre sucede lo mismo, decían los más avezados. Nos fuimos sumando a la masa informe de cuerpos, piel contra piel, sin hacer siquiera un amago de queja. El sueño prometido empezó a esfumarse en cuanto uno de los nuestros cayó de la zodiac. Hubo nervios y gritos de alarma hasta que por fin conseguimos izarlo. Las voces que intentaron alzarse alegando un exceso de realismo en la puesta en escena fueron acalladas al instante al grito de: ¡a callar, inmigrante de mierda!  Después, silencio el resto del viaje y solo el ruido del mar amortiguado por el estruendo del motor. A lo lejos,alguien avistó tierra y los ánimos mermados fueron levantándose al tiempo que muchos suspiraban aliviados al divisar el chiringuito desde donde el resto del grupo nos esperaba con las cervezas en alto. 


lunes, 17 de agosto de 2015

MICRORRELATO






Desde que le habían dado fecha, llevaba meses de intensos preparativos. Ella, que siempre se había declarado contraria a todas las convenciones, había cumplido hasta con la ultima: la lista de los más allegados, el ágape, las palabras de agradecimiento... Incluso con lo del traje había claudicado. Llegada su hora, la ceremonia transcurrió según lo previsto y como una inocente niña de comunión, cruzó la iglesia ante las miradas llorosas y emocionadas de todos los asistentes. Un ángel -susurraban las ancianas en un murmullo sordo que rompió en llanto cuando las palabras del sacerdote resonaron en toda la nave:
"Concédele el descanso eterno, Señor, y que brille para ella la luz perpetua".

sábado, 15 de agosto de 2015

"EL MAMO" *


"Son mis voces cantando
para que no canten ellos
los amordazados grismente en el alba"


Alejandra Pizarnik






Con el paso de los años, sentía que nada era verdad. Ni su cara desencajada por el placer mal disimulado, ni cada uno de sus violentos envites, ni sus jadeos acompasados al frenético ritmo de la respiración. No sentía nada, ni siquiera en ese momento final que para otros era comparable a la pequeña muerte del orgasmo. Necesitaba una y otra vez revisar las imágenes grabadas en su retina para intentar recrear el intenso placer del que hablaban los verdugos. 




jueves, 13 de agosto de 2015

NOTAS DE UN VIAJE


"Si no sabes dónde estás yendo, probablemente no llegarás ahí" 

Forrest Gump


Plano centro de Lisboa



La vida, como los mapas, se vuelve a veces confusa. Basta girarlos por descuido para acabar perdido en medio de una ciudad que se muda laberinto. Y cuando al fin consigues hacerte entender, descubres la torpeza de no haber sabido reconocer que esas calles que recorres sin prestar atención son parte del lugar que con tanta ansiedad andas buscando. 


martes, 11 de agosto de 2015

VACACIONES FORZOSAS


"¿Y quién cosió los colores desconocidos al corazón?"

Federico Díaz-Granados


Juan Hidalgo



El día uno se fueron de campamento. Era el segundo de Belén y el primero de Jorge. Ella estaba expectante y pletórica; él, inquieto y triste. La noche de antes, Jorge lloró abrazado a mí jurándome que me iba a echar mucho de menos. Y, sin embargo, lo animé, le dije que mirara la estrella que más brilla cada noche que yo también la estaría mirando. No sé si él habrá llorado la primera noche, yo sí. 

Es raro este sentimiento. A veces es necesario echarse de menos, estrenar el miedo a la soledad, probar nuestras fuerzas para sabernos, pese a la dificultad, victoriosos. Es vital encontrar espacios en los que poder mirar con perspectiva a nuestros hijos, a nuestras parejas, a nuestros amigos... porque la convivencia diaria enreda con frecuencia los hilos que nos unen en una suerte de tela de araña que casi siempre se vuelve pegajosa. Quizá nuestra salud emocional agradeciera esas vacaciones obligadas en diferentes rincones del mundo donde nos encontraríamos con otros que, en soledad como nosotros, se alejan el espacio necesario para volver a tensar los hilos.

El día ocho volvieron. Tenía tantas ganas de verlos... les preparé su comida preferida, hice venir a toda la familia y, por unas horas, los efectos de la separación dieron su fruto. Nos abrazamos y me contaron hasta el último detalle de la aventura hasta que, de repente, empezaron a pelear y Jorge inició una sarta de reproches dirigidos a mí, desbordado quizá por el cansancio. En pocas horas habíamos regresado a nuestra rutina de siempre, como si nunca nos hubiéramos separado, como si ese echarse de menos se hubiera trocado en cuestión de segundos en un echarse de más. Pero, de vez en cuando, mientras Jorge me demuestra alguna de las habilidades adquiridas en el campamento, me confiesa: "cuánto te he echado de menos" y, durante unos segundos, en nuestras miradas se trasluce el brillo deslumbrante de nuestros hilos. Entonces sé que acerté en la decisión de dejarlo ir y confirmo una vez más mi teoría de las vacaciones forzosas. Quizá cuando llegue septiembre, más de uno se vea en la necesidad de pedirle al jefe unos días no más para esas vacaciones pendientes.




domingo, 9 de agosto de 2015

LOS CÍRCULOS DEL INFIERNO


"Quien volverá a decir con labios puros
La palabra *Lager"

Aurora Saura


*Lager significa en alemán campamento, asentamiento, pero fue usada en la época del nacismo como forma abreviada de konzentrationslager (campo de concentración)




Entrada al campo de concentración de Auschwitz, con el lema "El trabajo libera"




Suceden cosas que no puedo contar. Las guardo escondidas en los sórdidos sótanos de la memoria, a donde bajo en sueños que, como las vías en las que mueren algunos trenes fantasma, desembocan en la antesala de la realidad. Y en ese breve instante que precede a la vigilia, con los ojos aun apretados y los miembros entumecidos, sé que aún me asiste la esperanza. Pero abro los ojos y suceden cosas que no puedo contar. Las guardo escondidas en los sórdidos sótanos de la memoria, a donde bajo en sueños que desembocan en la antesala de la realidad, como las vías en las que mueren algunos trenes fantasma.