miércoles, 6 de noviembre de 2013

PREGUNTAS INCÓMODAS



-Mamá, no te cambiaría por nada del mundo
-Ni yo tampoco, hijo
-¿Ni siquiera por recuperarte?
-No, ni siquiera por eso
-¿Ni siquiera porque el papá estuviese vivo?
-No, hijo -se le quebró la voz a la madre- ni siquiera por eso
-Pues yo, mamá, te cambiaría para que el papi y tú estuvieseis vivos.
Y se abrazaron reconfortados por esa lógica implacable que solo se tiene a los 7 años.