jueves, 28 de febrero de 2013

DÍAS DE LLUVIA




"De vez en cuando la vida (...)
se hace de nuestra medida,
toma nuestro paso
y saca un conejo de la vieja chistera
y uno es feliz como un niño
cuando sale de la escuela"

Joan Manuel Serrat


Los días de lluvia guardan promesas incumplidas, sueños imposibles en los días laborales que, ajenos casi siempre a la climatología, saquean con su ritmo despiadado hasta el más tímido  anhelo. Por eso, hoy siento que la vida se pone estupenda y me regala esa promesa incumplida durante tanto tiempo: me escondo en casa y no salgo a la calle, sobre todo porque no me atrevo, y asomo complacida la nariz por la ventana y veo a la gente afanada en sus cosas, pendiente de sus paraguas y su preocupaciones. Y amontono el tiempo de que aún dispongo hasta que a la tarde la vida recobre su pulso cotidiano, como el avaro que cuenta desconfiado sus monedas.


miércoles, 27 de febrero de 2013

A QUIEN CORRESPONDA


"Que sufran por amores los notarios y los dictadores"
Joaquín Sabina




En otro lugar y a causa de otras luchas, ya me enfrenté a circunstancias administrativas inverosímiles. Hubo momentos de maldecir como decía mi querido Sabina a los notarios y a los dictadores. Era otro tiempo, afortunadamente, ya pasado.

Pero, ¡cuál es mi sorpresa, cuando compruebo que en la nómina de este mes me han descontado 400 euros! Inmediatamente, ha venido a mi memoria una de las disparatadas conversaciones con mis compañeros a la hora del café en la que yo repasaba los tres supuestos casos en los que se seguiría abonando el cien por cien del sueldo pese a estar en situación de incapacidad temporal y les decía: quedarnos embarazadas, chicas, creo que empezamos a estar un poco mayorcitas; que nos hospitalicen, tampoco suena muy bien; y los temas oncológicos quedan completamente descartados. De modo, que tendremos que establecer una enfermería con su cuadrante de turnos correspondiente para ir cuidándonos unos a otros conforme vayamos enfermando" De ahí a llegar a la memorable reflexión de otro compañero en la que advertía que iríamos cayendo en acto  de servicio y que al lado de las pizarras figurarían inscripciones tales como: "aquí cayó fulanico, catedrático, muerto a la edad de 75 años", fue todo uno. De modo, que miro mi nómina, me miro a mí misma y mi sorpresa sigue en aumento. 

Empiezo a investigar, ¡qué suerte que ahora tengo tanto tiempo al estar de baja!, y descubro rápidamente un documento menos poético de los que yo acostumbro a leer, eso sí, pero con mucha literatura: la circular de 4 de octubre de 2012 firmada por el director de Recursos Humanos y Calidad Educativa, Joaquín Buendía. En ella se explica con todo detalle que la solicitud del reconocimiento de abono al cien por cien en el supuesto de incapacidad temporal por contingencias comunes debe ir acompañada de una fotocopia del parte de baja y en el supuesto de enfermedades oncológicas se adjuntará la documentación que acredite que el empleado se encuentra en este supuesto. Después será el personal médico del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales el que "comprobará los extremos señalados en esta instrucción". Eso sí, también establece que "cuando el estado del interesado le impida formular la solicitud, él mismo podrá actuar a través de representante (...) debiendo acreditar esta circunstancia"

Y cuando termino de leer, mi indignación alcanza límites realmente nocivos para mi salud. Vayamos por partes, muy señor mío:

1º: debo adjuntar de nuevo un parte de baja, que por supuesto ustedes tienen ya en su poder a través de estos medios telemáticos tan eficientes. Resulta muy sanador estar relatando una y otra vez el motivo que a uno lo mantiene en casa en contra de su voluntad: una neoplasia, "neo" como lo llaman de manera eufemística los médicos, de mama, para ser más precisos.

2º: también debo adjuntar un documento que acredite que el empleado se encuentra en este supuesto. ¡Mira que si me he inventado lo del cáncer y lo que en realidad yo quería era una temporadita tumbada a la bartola, un régimen de adelgazamiento y unas tetas nuevas para volver más divina de lo que salí! ¡Mira que si esto es una broma macabra y en realidad la sanidad pública, que anda pareja con la educación, se podía haber ahorrado este carísimo tratamiento con quimioterapia! ¡Mira que si con un poco de homeopatía estábamos listo papeles!

3ª: "cuando el estado del interesado le impida formular la solicitud, él mismo podrá actuar a través de representante". Pues, fíjese qué cosa más extraña, estoy hecha unos zorros, perdone la expresión, pero voy por mi segundo ciclo de quimio, acabo de salir del hospital donde he pasado una gripe y me encuentro realmente mal. Y, casualidades del destino, mi familia ha ido enfermando progresivamente de gripe, y los que aún quedan en pie, se encargan de mis dos hijos, que creo que usted ya sabe, se lo escribí hace cinco años en diversas ocasiones, que soy viuda y tengo dos hijos. De modo que, me resulta realmente molesto tener que presentar toda esta documentación en registro.

4º: finalmente, el personal médico del servicio de prevención de riesgos laborales emitirá un informe. Y yo he pensado, que ya que tengo que salir a visitar a mi oncóloga esta mañana, aunque no pilla de paso, como se suele decir, me voy a presentar en la consejería, y como nosotros somos ya como de la familia, nos vamos a ahorrar toda esta tediosa burocracia y directamente me voy a plantar delante del tribunal médico y les voy a dar muestras palpables de que lo que yo tengo es un cáncer, vamos, una jodienda. Y después, usted firma lo que tenga que firmar y todos tan contentos a casa: usted con la sensación de que ha hecho bien su trabajo y yo con mi dinerito fresco en el bolsillo que, al final, en esto de las bajas, es lo único que nos importa a los funcionarios, ¿no?

Ah, Joaqui, perdona la familiaridad, pero a estas alturas... una última cosa, ¿no habría sido más fácil perseguir al absentista? Porque quiero decirte una cosa: el jeta que antes estaba de baja el curso entero alegando mil excusas, ¿sabes qué? que sigue haciéndolo con la misma impunidad. Siempre sale más rentable que te descuenten 400 euros y quedarse en casita que pedir, por ejemplo, media jornada y que te descuenten más de medio sueldo. Y ya para terminar, una observación de filóloga, perdona si me estoy excediendo, pero es por el bien de la imagen que proyectamos: habla con quien tengas que hablar a ver si al título de esta Dirección le quitan los adjetivos "humanos y educativos", es sobre todo porque queda un poco rimbombante, y más que nada por hacer honor a la verdad; el sustantivo "calidad" no sé muy bien donde meterlo, de modo que, con Dirección de Recursos sobra. ¡La de tinta que vamos a ahorrar en los membretes!

Muy atentamente

martes, 26 de febrero de 2013

MICRORRELATO



A Carlos


El cumpleaños, M. Chagall


-Prométeme que te desenamorarás de mí cuando quieras, ¿de acuerdo?-le dijo la primera vez con cara de niña mala y gesto desafiante.

Él, por toda respuesta, le devolvió una mirada cómplice.

Desde entonces, la pregunta  se convirtió en un juego que repetían a diario, en esa suerte de código descifrable solo para dos. Se lo hizo prometer el día que tuvo que hacer de improvisado peluquero porque no había tiempo para acudir a la peluquería; se lo volvió a pedir el día que tuvo que hacer de improvisado enfermero porque ella no se atrevía con las agujas; y el día que tuvo que hacer de improvisado sastre porque la manga del pijama era demasiado estrecha. Y él siempre le devolvía la misma mirada cómplice de la primera vez. Y ella se obstinaba en preguntar porque, en el fondo, le asustaba experimentar la certeza de tanta bondad. 


lunes, 25 de febrero de 2013

LIBRO DE VIAJE: FINAL DE LA SEGUNDA JORNADA, SALIDA



Jimmh Liao "La noche estrellada"
Me giré para escuchar sus últimas palabras: "te convertirás en superviviente, podrás contarlo a tus nietos". Y dudé si volver o seguir: era la primera vez que lloraba en este tiempo. Apenas si podía pensar, pero mis pasos me guiaban hacia la luz. No pude evitar, justo cuando estaba a punto de cruzar esa línea imaginaria que marcan los mapas al final del desierto, recitar, a modo de despedida, unos versos que conservaba intactos en mi recuerdo:

"Llegué por el dolor a la alegría.
Supe por el dolor que el alma existe.
Por el dolor, allá en mi reino triste,
un misterioso sol amanecía.

Era alegría la mañana fría
y el viento loco y cálido que embiste.
( Alma que verdes primaveras viste
maravillosamente se rompía. )

Así la siento más. Al cielo apunto
y me responde cuando le pregunto
con dolor tras dolor para mi herida.

Y mientras se ilumina mi cabeza
ruego por el que he sido en la tristeza
a las divinidades de la vida"

José Hierro, Alegría

domingo, 24 de febrero de 2013

MICRRORELATO: PASIÓN CARNAVALESCA






Cuando abrieron la puerta de la 220 pertrechados de jeringas, sueros y fonendos, ya no estaba. La elección del disfraz había resultado más sencilla que otros años. Ya en la puerta, solo tuvo que dejarse llevar por aquella vorágine humana. A su espalda, alguien disfrazado de médico lo sobresaltó con un grito: ¡tío, qué auténtico, con ese pijama de rayas y la cabeza rapada, seguro que consigues el primer premio, pareces sacado directamente de “La lista de Shindler”!

sábado, 23 de febrero de 2013

LIBRO DE VIAJE: FINAL DE LA SEGUNDA JORNADA



"Dos horas antes de la puesta de sol: baja el calor y el frío no ha llegado y hombres y animales regresan lentamente al campamento y sus perfiles se recortan en un cielo rosa, azul, rojo, amarillo y verde... Es un momento mágico. Entramos todos en la tienda y hervimos té. Sentados en silencio escuchamos el hervor. La calma nos invade a todos"

Fragmento de la entrevista a Moussa Ag Asarid (http://webalia.com/ustedes-tiene-los-relojes-nosotros-tenemos-el-tiempo)



Estaba a pocos kilómetros de la salida. Y aunque era de noche, unas luces lejanas me hacían intuir el oasis. Sé que me esperaban. Sería agradable volver a compartir la comida, ver sus rostros, escuchar sus historias junto al fuego. Pero, quizá no fue más que un espejismo ocasionado por la fiebre que había ido apoderándose de mí a lo largo del día. Tuve que parar, mi cuerpo ya no me respondía. Como pude, me refugié del frío del desierto, pero empezaba a estar demasiado débil. Cerré los ojos y recé, confiando en llegar con vida a la mañana siguiente. Sobrevivir un día más en el desierto, ese había sido mi propósito desde que pisé aquella inhóspita tierra.

Amanecí en un lugar desconocido. Estaba sola en una tienda sin ninguna compañía humana. A mi alrededor solo se escuchaba silencio. Me sentía tan débil que apenas si pude experimentar el miedo que desata la prudencia ante una geografía extraña. Me dejé llevar. Sentí la sutileza y el olor de sus manos al aplicarme atávicos remedios medicinales. Supe después quiénes eran: los hombres azules, los tuareg, los señores del desierto. Para ellos todo es profundo. Pasé días con ellos dejándome cuidar, aprendiendo de su confianza en su raza y su destino.

jueves, 21 de febrero de 2013


MICRORRELATO

-Hola, soy el hematólogo de guardia, supongo que tú eres la microbióloga de guardia. ¿Cuál es tu nombre?

Y aunque acto seguido empezaron a hablar de exudados nasales y de horarios de recogida, el breve silencio que siguió a la pregunta, me permitió sospechar el gesto amenazante y coqueto con el que ella se acariciaba el mechón. El pobre, cada vez que Carmen, la microbióloga de guardia, descolgaba su teléfono, regresaba azorado, preguntándose una y otra vez cómo era posible retrasar tanto el resultado de una prueba que, siempre, siempre, acababa dando positiva.

miércoles, 20 de febrero de 2013

MICRORRELATO: SOLIDARIDAD




René Magritte
La solidaridad comienza así, de manera imperceptible: al principio, un ligero gesto de respeto al pasar junto a ellos por la calle; días después, te descubres pensando en el estoicismo y la resignación de que hacen gala en  los fríos y duros días de invierno; y, finalmente, un guiño impredecible del destino te convierte en presidenta honorífica de una asociación llamada: "no habrá paz para los calvos".

martes, 19 de febrero de 2013

CÁNCER Y PATRONES DE PERSONALIDAD



Un cambio en el estado de la psique produce un cambio en la estructura del cuerpo, y a la inversa, un cambio en la estructura del cuerpo produce un cambio en la estructura de la psique.
Aristóteles (384-322 a. C.)



Abordar este delicado tema, implica adoptar una actitud de suma prudencia y cierta desconfianza, si cabe, dada la elevada dosis de literatura, no siempre científica, que rodea el tema. Mucho más, en un caso como el mío, donde los propios acontecimientos biográficos  podrían sustentar ideas tan protectoras como que la pérdida del cónyuge podría estar vinculada con un mayor riesgo de padecer la enfermedad, tal y como sostienen Friedman y Klein. 

Dejaré, de momento, al margen, teorías más controvertidas como la que postula la existencia de determinados tipos de personalidad o patrones de conducta cuya presencia determina una mayor probabilidad de presentar enfermedades neoplásicas y un peor pronóstico en la evolución de algunos cánceres (personalidad tipo C). Me centraré, en cambio, en la influencia del estrés en la etiología del cáncer.

La idea de que el cáncer puede estar relacionada con el estrés es muy antigua. El tratado de Galeno sobre los tumores señala que las mujeres melancólicas eran más susceptibles de padecer cáncer que otras mujeres. Walses llamaba la atención sobre la influencia de la miseria mental, los reveses bruscos de la fortuna y los abatimientos habituales del humor sobre la disposición de la materia carcinomatosa. Otros estudios abordaban la separación matrimonial dando índices similares a los estados de duelo.Y hacia el final de siglo, otro médico inglés, Snow, revisaba a más de 250 pacientes y concluía que: "la pérdida de un pariente cercano era un factor importante en el desarrollo del cáncer de mama y útero".

La influencia del estrés en el organismo supone, pues, un debilitamiento del sistema inmunológico, que aunque no sea la causa primera del cáncer, constituye una circunstancia que predispone al crecimiento de células anormales. No obstante, nos enfrentamos al problema de que es imposible definir o cuantificar satisfactoriamente el estrés; de modo, que es preferible hablar de distintos tipos de estrés y sus consecuencias.

Lazarus ha sido un autor destacado en este tema; a partir de la década de los 60 investigó el estrés psicológico,  acerca del cual sostuvo que la respuesta depende de la forma  en que un individuo interpreta y evalúa, consciente o inconscientemente, el significado amenazante de un evento. Senk ha sugerido una distinción entre estrés crónico y agudo. El estrés agudo aumenta la incidencia de tumores espontáneos y puede  producir inmunodepresión, mientras que el crónico tiene efectos contrarios, el individuo puede aprender a convivir con el estrés generando mecanismos de adaptación adecuados. Rosch, por su parte, sostiene que el estrés emocional en los seres humanos puede ejercer efectos más profundos que es estrés físico, como ha sido demostrado en los estudios realizados con pilotos de motos de carreras. También ha sido profusamente analizado el efecto del estrés sicosocial; así, Jenkins revela un incremento de mortalidad en aquellas áreas donde la pobreza, el hacinamiento, divorcio y familias fragmentadas eran prevalentes.

Todos estos datos nos llevan a aceptar que la multiplicidad de situaciones estresantes tiene una clara influencia en la génesis así como en el tratamiento del cáncer. Sin embargo, no todas las personas que han estado expuestas a estimulaciones carcinógenas durante un tiempo e intensidad similares contraen cáncer, solo algunas de ellas lo hacen. Esto corrobora que el cáncer es un fenómeno multicausal, que requiere de la interacción de varios factores en una compleja y desconocida combinación.

Pero, y dejo este factor para el final porque a mi juicio constituye la clave del tema, la conclusión a la que llegan los estudios actuales coincide en que la relación más significativa entre estrés y cáncer parece ser la incapacidad de superar eficazmente los conflictos, y no la exposición de los estresores per se. En este sentido, los experimentos realizados con ratas llegaron a un hallazgo significativo para pensar en un "componente psicológico : ratas sujetas a un schock eléctrico, impredecible e incontrolable, presentaban inmunodepresión; en cambio, el mismo estresor pero con posibilidad de controlarlo escapando, no mostró evidencias de inmunosupresión. Lo que permite plantear una correlación entre la conducta de afrontamiento y la respuesta inmune.

Estamos vivos, pues. Inevitable es por tanto estar sometidos a situaciones estresantes; ¿cuántas con suerte tendremos que afrontar a lo largo de nuestra vida? Dicen los expertos que, al menos tres: imposible eludir la muerte de los padres, las separaciones afectivas, algún tipo de pérdida... Esto es vivir. Pero, he de reconocer que, en este momento, me parece que la intensidad de mi vida bien vale el justo precio que he pagado. Me siento realmente agradecida por este nuevo día.

"Vivir, crecer, expuestos al amor
expuestos al llanto, a la nostalgia,
a la risa y al dolor.
Dispuestos para cada instante
que amamos la vida"

Manolo García







lunes, 18 de febrero de 2013

LIBRO DE VIAJE: PRIMERA Y SEGUNDA JORNADA



"Aunque fuera yo más elocuente y mi pluma más dócil, hubiera sido incapaz de describir lo que se siente cuando, tras semanas de agotadora travesía, con los ojos lacerados por los vientos de arena, la boca tumefacta por un agua salada y tibia, el cuerpo abrasado, sucio, dolorido de mil agujetas, se ven aparecer por fin los muros de Tombuctú. Es cierto, que al salir del desierto, todas las ciudades son bellas, todos los oasis se asemejan al jardín del Edén (...)

Amin Maalouf: León el Africano

Llevo ya dos meses en el desierto. Estoy aquí, es cierto, en contra de mi voluntad. Conozco de memoria el camino que debo recorrer, lo he repasado mentalmente cada una de las noches que preceden el inicio de cada jornada. He anotado con detalle en mi cuaderno   la magnitud de los obstáculos a los que me he ido enfrentando en mi primer viaje . He señalado con precisión en el mapa el lugar exacto de todos los lugares que con pie vacilante he pisado. Tenía la esperanza de encontrar la lógica del camino: una ruta inmutable y predecible para el resto de las jornadas -la incertidumbre convoca siempre nuestros más ocultos fantasmas-.

Pero a pocos pasos de acabar mi segundo viaje, a solo unos metros de la salida del desierto, mis mapas se vuelven ilegibles, y en sus márgenes raídos el cartógrafo medieval espeta: "más allá hay monstruos"; o para ser más precisos: "aquí hay dragones". Si nadie había vuelto tras intentar cruzar aquel desierto por algo sería... Pero ya no siento miedo. Estoy en paz. Contemplo el cielo. Sé que cuando amanezca, aparecerá el oasis.




viernes, 15 de febrero de 2013

MICRORRELATO




¿Qué me ocurre, doctora? ¿Es grave? Si yo solo decía que empiezan a parecerme divertidas las imágenes cambiantes que me devuelven los espejos. ¿De verdad cree que con los resultados del escáner nos quedaremos más tranquilas?

jueves, 14 de febrero de 2013

MAZAPANES


Honziguera: en la tierra de Jauja hay muchas cajas de confituras, mazapanes, merengues, arroz con leche, natillas (...) y unas y otras están diciendo: "cómeme"
Lope de Rueda: La tierra de Jauja


Todos tenemos, lo que yo llamo irónicamente, capítulos oscuros en nuestra biografía. De mi infancia, mi familia disfruta mucho contando tres escenas que a ellos e incluso a mis hijos, les parecen muy divertidas; a mí, como podréis imaginar, no tanto. Os voy a contar solo una de ellas.

Eran los días previos a diciembre, pero por la casa ya se olía a navidad. Mi hermano y yo éramos pequeños (yo no tendría más de cinco o seis años) y estábamos pasando una aburrida tarde de domingo, hasta que a mi compañero de juegos se le ocurrió la brillante idea de abrir una caja de mazapanes. Yo solo recuerdo la forma enigmática de ofrecerme cada una de aquellas figuritas: ahora un arbolito, y una estrella y un lazo...no sé cuántos imágenes diferentes podría contener aquella caja, pero lo que sí sé es que no quedó ni una. Después llegó la tradicional visita a casa de los abuelos, como todos los domingos. La pasé estoicamente, pero cuando montamos en el coche, le pedí a mi padre que parara, no era posible mentir por más tiempo. 

Hasta hace pocos años, he mantenido una relación de amor-odio con los mazapanes, solo su recuerdo me producía unas terribles nauseas y por supuesto, en navidad evitaba incluso hasta mirarlos; siempre guardaba una distancia prudencial de la bandeja de dulces, por si acaso.

Nunca he vuelto a experimentar una sensación de repulsa tan aguda, ni siquiera con los recuerdos de los peores amores. Nunca hasta ahora, claro. Hasta el punto de que la quimio me ha empezado a generar un fuerte sentimiento de solidaridad con todas las embarazadas del mundo (aunque siempre pienso que el mío es peor porque yo espero por lo menos trillizos); incluso mi tía, cuando llama para preguntar, siempre empieza: "¿y qué tal el embarazo? " a lo que yo respondo: "bien, bien, ya vamos de una semanas más". Porque las embarazadas de antes contaban el embarazo por meses; las de hoy, en cambio, contamos por semanas y yo imagino que es por tantas dificultades como tenemos para concebirlos y después para conseguir llevarlos a término.

Y toda esta historia, para acabar diciendo que la terapia ha sido buena y que me siento mejor. Pero, siento decepcionaros, no es cierto; aunque tengo la impresión de que la culpa la vuelven a tener una vez más los mazapanes de mi hermano.

miércoles, 13 de febrero de 2013


MICRORRELATO


Recorro el pasillo sonriente y segura. Me acomodo en el sillón, como la que acude a una peluquería cara, de esas que cambiaron toda la prensa del corazón por aburridas revistas de moda de alta costura. Pongo mi cara más digna, ajena a lo que allí va a suceder y saco mi libro electrónico. En realidad, aun no me he acostumbrado a leer en él, pero forma parte del atrezo de la obra. De repente, la voz cansada de la enfermera me devuelve a la realidad:
-no estás atenta, debes comprobar conmigo la medicación de hoy...veamos: ciclofosfamida, doxorubicina...
Y yo, me escondo avergonzada detrás de mi libro, como el adolescente asustadizo que jura que jamás volverá copiar en los exámenes.

martes, 12 de febrero de 2013

MICRORRELATO: MATEMÁTICAS INEXACTAS




Ahora que juegas a transformar los metros en centímetros con tanta habilidad y que compruebas fascinado la cantidad de pequeñeces que medimos en centímetros... yo no acierto aún a explicarte que el centímetro de menos del que hablaba ayer la doctora es una medida grande, muy grande, tan grande como si los centímetros se hubieran convertido por arte de magia en kilómetros, desafiando, traviesos,  la exactitud de las matemáticas.

domingo, 10 de febrero de 2013


MICRORRELATO



Y después de hacerle prometer una y mil veces que no se quedaría traumatizada por la imagen, ella, que era toda una experta en dramas, gritó : "¡mamá, es maravilloso, tienes un mapa dibujado en la cabeza!"

LA TENIENTE O'NEIL


"Me corto el pelo una y otra vez
me quiero defender"
El último de la fila, Insurrección

Todos los que nos dedicamos a la docencia recordamos con nitidez nuestro primer año de trabajo: yo tenía 24 años, era tan tímida y mis alumnos tan mayores, que en numerosas ocasiones me confundieron con uno de ellos. Pero, desde el primer día que crucé la puerta del aula, supe que había nacido para esto: traspasaba el umbral y me transformaba en alguien completamente diferente; probablemente en la persona que siempre había querido ser en la vida real. Pues bien, aquel año me bautizaron con un apodo del que aún me siento muy orgullosa: "la teniente O'neil"; por aquel entonces yo llevaba el pelo casi tan corto como ella.

Y si hoy vuelvo a recuerdos ya tan lejanos es porque desde que supe que acabaría perdiendo la melena que tantos años y tantos cuidados me había costado, pensé en cómo lo haría cuando llegara el momento. Empecé a rastrear por internet imágenes de famosas que, por exigencias del guión o por decisión propia, se habían afeitado la cabeza. Agradecí ver fotos de mujeres realmente tan hermosas. Encontré el vídeo de una actriz muy joven que lloró desconsoladamente mientras las peluqueras le afeitaban la cabeza. En realidad solo estaba posponiendo una imagen que yo  conservaba nítidamente en mi memoria y que no había vuelto a ver desde mis ya lejanos 24 años:


Creo que, ahora sí, si aquellos alumnos de entonces me vieran, pensarían que me he ganado el mote a pulso. Ayer pude elegir, sabía que sólo cabían dos opciones: sentarme y llorar mientras alguien me afeitaba la cabeza o ser yo misma quien iniciase esa tarea tan temida. Y con mano trémula, mientras mi hermana grababa en silencio con su cámara cada uno de mis vacilantes gestos, fui dando las primeras pasadas. Después, ya sin cámara, llegó el momento amable, mientras Bienvenido Ochoa terminaba el trabajo que tan bien sabe hacer. Y ya cuando pude contemplar su obra definitiva en el espejo, supe que, al fin, había aprendido otra lección definitiva para mi vida: la dignidad.

viernes, 8 de febrero de 2013


MICRORRELATO

Y ahora que comienza el dolor moral de asumir su pérdida y el dolor físico en cada uno de mis folículos, mis dudas se disipan porque sé que no exagerabas, Dios, cuando decías que " hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados" 

¿POR QUÉ ELEFANTES?



El animal más grande y más próximo a los sentidos humanos es el elefante: ellos tienen inteligencia, obediencia a las órdenes y lenguaje de su país, memoria de los trabajos que han aprendido, deseo de amor y gloria, y por otro lado, virtudes que son raras incluso en el hombre: bondad, prudencia, moderación... 
Plinio, Historia Naturalis


De la superioridad del elefante frente al resto de animales, nos hablan ya nuestros autores clásicos. Hasta el punto de que el propio Aristóteles  en su tratado De caelo utiliza el elefante como argumento a favor de la esfericidad de la tierra:  si hay elefantes tanto en el extremo occidental del mundo conocido -las Columnas de Hércules- como en el extremo oriental -la India- eso prueba que ambas regiones son en realidad cercanas en el espacio. El argumento era, según señala el filósofo mismo, opinión difundida en su tiempo, lo que da una idea de la fuerza con que el magnífico animal había impresionado la imaginación de los hombres de la antigüedad. (cf El elefante, una caso paradigmático en la historia del contacto entre las culturas de la India, Grecia y Roma)

Hemos recibido, pues, el legado de la imagen amable y bondadosa de este animal que ocupa el primer lugar entre los de su especie. ¿Puede alguien en su sano juicio pretender devorar elefantes? La respuesta es sí, un sí rotundo. Y eso lo saben bien muchas de las mujeres que han padecido cáncer de mama.  

De ellas escuché una historia que contenía la metáfora más hermosa y más útil que jamás haya encontrado -suponiendo que las metáforas puedan llevarse bien con ese concepto tan pragmático de utilidad- Cuando aún estaba en esos días en los que no hacía otra cosa que llorar sobre el hombro de Carlos, recibí una llamada providencial, y una voz a la que tardé semanas en ponerle rostro, me habló por primera vez de elefantes. Me preguntó si sería capaz de comerme uno y, ante mi elocuente silencio, me respondió que sí, que bocado a bocado, sería capaz. María José me regaló una imagen que me ha acompañado desde entonces. Una suerte de talismán que me ayudó a recorrer los primeros pasos de este largo camino, a dar mis primeros bocados.


Desde ese momento, me rodeé de elefantes; hasta Jorge me regaló su elefante favorito, pero era muy grande y emitía un sonido ensordecedor. Y, de repente, recordé la imagen de la boa abierta y la boa cerrada de El principito y supe que ya no sería necesario dar pequeños bocados, que estaba dispuesta a tragármelo entero y hacer una larga digestión de seis meses, tantos como meses duraría mi quimio.

Leí que el período de gestación de los elefantes comprende aproximadamente 22 meses y que es uno de los más largos en el reino animal; la razón es el enorme tamaño del elefante y su lento desarrollo en este período de gestación. De modo que los Reyes Magos me trajeron este regalo tan especial. Sé que este es mi elefante. Cuando nazca, pretendo domesticarlo, comprenderlo, aprender a vivir con él.




  

jueves, 7 de febrero de 2013


MIRCRORRELATO

Y aunque a diario me repitas, Colón, que el mundo es redondo, te miro con los mismos ojos aterrorizados de los fieros navegantes que, sabiéndose tan lejos de tierra, llegaron a dudar de tu cordura y tu intelecto.

miércoles, 6 de febrero de 2013


MICRORRELATO


Recordaba la apuesta que invariablemente hacían al final de cada verano: el que recuperara su peso antes, ganaba. Y aquí estaba, frente a él, en el restaurante más caro de la ciudad, incapaz de contarle que este año no abonarían la cena a medias, como siempre; incapaz de confesarle que no habría un próximo verano en la playa. Convencida, ahora sí, de que ganar no siempre fue la mejor opción.


lunes, 4 de febrero de 2013

FIEBRE EPISTOLAR


"Escribir una carta implica dibujar las coordenadas personales -temporales, espaciales, emocionales, intelectuales- para decir a alguien en donde estamos en un momento determinado y hasta donde hemos viajado desde el último escrito. Los puntos de referencia de este mapa pertenecen tan solo al mundo compartido por quien escribe y quien recibe la carta"

Janet Gurkin Altman, Epistolarity

Cada mañana, la primera tarea que abordo, con gran entusiasmo, por cierto, es la de responder a cada uno de los correos que recibo. Sustituir el teléfono por el correo ha sido una suerte en la que cada día me voy recreando más. Creo que el correo está siendo una forma deliciosa de darle hondura a las relaciones; la oportunidad definitiva de pararnos y escribir algo que, necesariamente, acaba comprometiéndonos a nosotros mismos.

En los últimos correos, decidir el asunto del mismo ha dejado de ser un problema, porque invariablemente escribo en este campo las palabras: "Desde el exilio". Esta sensación se corrobora a diario, especialmente desde que la semana pasada no pude estar con mis hijos porque Belén tuvo con una fiebre muy alta y me vi obligada a recurrir al ingenio de abrirle una cuenta de correo para comunicarnos. En realidad, ella es, aún sin saberlo, la que inició este ir y venir de correos. Cuando aún no habíamos hablado todavía de la enfermedad con su nombre y sus consecuencias, ella intuía que algo no iba bien y dejó en mi cama una carta que no vi hasta la mañana siguiente, ya cuando estaban en el cole.

En este sentido, me siento un poco como nuestros poetas del exilio, que tuvieron que recurrir al género epistolar para sobrevivir a la ausencia de los amigos. El propio Salinas, como muy bien cuenta Enric Bou en su interesante estudio "Defensa de la voz epistolar. Variedad y registro en las cartas de Pedro Salinas" 

"se dedicó con pasión ejemplar a registrar para sí y para muchos de sus semejantes (...) facetas del vivir y de su vivir (...) Y ello ocurrió con una extraordinaria prolijidad en especial durante los quince años que vivió fuera de España, desde poco después del comienzo de la guerra civil hasta su muerte. Precisamente, su escritura epistolar se volvió más activa cuando el entorno (...) resultaba más provocador. Sus frecuentes epístolas del período vivido en América (...) reflejan una dedicación al cultivo del género de manera casi exclusiva e incluso obsesiva, como si se tratara de una vía de escape de una realidad (...) en la que (...) le falta (...) el asalto constante de la vida de la calle"
Monteagudo. 1998. Num 3

De modo que, desde aquí, quiero agradecer todos los correos que recibo, ya que constituyen un puente hacia la realidad, la oportunidad más preciada de mostrar nuestro rostro más real.

domingo, 3 de febrero de 2013

MIS MEJORES LIBROS SOBRE ALIMENTACIÓN







Llevo un par de meses leyendo todo lo que cae en mis manos sobre alimentación. Estos son tres de los libros, además de numerosos artículos, en los que he basado el diseño de mi dieta. Conforme investigo, me alegra saber que las sencillas conclusiones a las que he llegado y que pretendo integrar en mi vida y en la de los que me rodean, son acertadas. Confío en que así la quimio será más efectiva y sus efectos menos nocivos; confío en dar estrategias a mis hijos para que sepan elegir lo que comen.

MICRORRELATO: CUESTIÓN DE HÁBITOS"


"Pero más que el propósito de
enmienda
dura el dolor del corazón"

Jaime Gil de Biedma, Resolución




Pasó revista a sus malos hábitos. Los había desterrado todos menos uno: la costumbre de pensar en él los días pares de cada mes, para irremediablemente volver a olvidarlo los días impares.

viernes, 1 de febrero de 2013


MICRORRELATO

Paseaban juntas a diario. Conversaban sobre la enfermedad y sobre la vida. Una, confiando en que no avanzara; la otra, rezando por que siguiera vivo.




LA DOCTORA ODILE FERNÁNDEZ



La suya es una historia relatada con una gran sencillez, con palabras esperanzadoras, para los enfermos de cáncer y para cualquier persona que decida emprender el camino hacia otra forma de alimentación que llaman consciente.  La consciencia es siempre el primer paso hacia la solución de los problemas.






Conferencia Alimentación consciente